Se relanza la primera oficina de figuración cacereña, abierta en 1990

«Ridley Scott nos felicitó cuando le llevamos tanta gente con la carta curtida, se quedó asombrado». Así recuerdan José León y Luis Molina sus comienzos en el mundo de la figuración. Corrían los primeros años de la década de los noventa y con su empresa, Animaciones Extremeñas, colaboraron con el conocido director en el rodaje de la película que se rodó en Cáceres sobre Colón. Animaciones Extremeña se ha rebautizado en LCA, pero el espíritu y la intención con la que renace es la misma: ofrecer servicios de casting, localización de exteriores y producción. Lo hace, claro está, en un momento en que se ha disparado la realización de casting para nutrir a todas las series que se han fijado en Cáceres y su entorno como plató.

Molina y León han decidido embarcarse de nuevo en esta actividad tras la coincidencia en el tiempo de varios rodajes hasta final de año, los de ‘Still Satr Crossed’, ‘Juego de Tronos’ y la serie española ‘La Catedral del Mar’. Y lo primero ha sido actualidad la base de datos de sus figurantes. La sede de la academia de danza Sbelta, en e garaje Norba, fue ayer el escenario elegido para recopilar caras nuevas que deseen pertenecer al elenco de figurantes de LCA. Hoy continua el casting donde el único requisito es ser mayor de edad.

«Nuestra idea es actualizar la base de datos y a partir de ahí poder dar un servicio. De otro lado queremos que desde la Film Commissión fomenten las empresas locales extremeñas. Que cuando venga alguien a hacer una producción se sepa que aquí hay gente que da estos servicios con grandes profesional sin necesidad de tener que contratarlos fuera», asegura José León.

A lo largo del día de ayer pasaron por el casting un elenco muy variado de personas. «Hoy en día es normal, sobre todo entre la gente joven, que haya un perfil muy similar. Hace años cuando Ridley Scott grabó en Malpartida nos pidió gente con la piel muy curtida. Reclutamos un gran número de trabajadores del campo. El director se quedó asombrado, y nos felicitó por la peculiaridad de los personajes que habíamos encontrado», recuerda Molina.

Otra curiosidad de la época ocurrió cuando entrevistaron a una de las figurantes y le preguntaron si no le importaba que pudieran quemarla en la secuencia, ella respondió: «’A mí que me quemen lo que sea’. La gente por salir en el cine o en la televisión se presta a lo que haga falta».

«En ciudades pequeñas como Cáceres la motivación de ser figurante y salir en una serie o película es por la experiencia, no por el dinero que te puedan dar», indican por su experiencia los promotores de LCA, recién regresados al singular mundo de la figuración.

Fuente: DIARIO HOY